Alberto Núñez Feijóo ha convertido su balance del curso político en el comienzo oficioso de una larga precampaña electoral. El líder del PP considera agotada la legislatura, reclama un cambio de Gobierno y promete una “reconstrucción nacional”, mientras defiende sus acuerdos parlamentarios con Vox y Junts.
Feijóo activa la cuenta atrás contra Sánchez
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha dado por iniciada la “cuenta atrás” para sustituir al Gobierno de Pedro Sánchez y ha presentado al PP como la fuerza preparada para dirigir el próximo ciclo político en España.
Feijóo realizó estas declaraciones durante su balance del curso político, celebrado el 22 de julio en la sede nacional del partido, pocas horas antes de cumplirse tres años de las elecciones generales del 23 de julio de 2023.
El dirigente popular sostuvo que el Ejecutivo está “políticamente agotado, parlamentariamente bloqueado y éticamente inhabilitado”. También pronosticó que Sánchez afrontará su último verano como presidente y aseguró que el siguiente curso político estará marcado por el cambio.
La afirmación no supone la apertura de ningún procedimiento formal para convocar elecciones. La decisión de adelantar los comicios corresponde al presidente del Gobierno. La expresión utilizada por Feijóo funciona, por tanto, como una declaración política con la que busca movilizar a su electorado y presentar la legislatura como terminada antes de que llegue oficialmente a su final.
Una ofensiva centrada en el desgaste del Gobierno
El primer eje del discurso fue el deterioro político que, según Feijóo, atraviesa el Ejecutivo. El líder de la oposición citó la falta de Presupuestos Generales del Estado, la dificultad para construir mayorías en el Congreso y problemas como la vivienda, la sanidad, la seguridad o la financiación autonómica.
Feijóo sostiene que el Gobierno ha perdido el respaldo de la ciudadanía y considera que los resultados obtenidos por el PP en diferentes elecciones autonómicas confirman un cambio de tendencia. Su estrategia pasa por transformar cada derrota parlamentaria del Ejecutivo en una prueba de que Sánchez ya no dispone de una mayoría estable.
La tesis del PP es que el Gobierno puede continuar administrativamente, pero tiene cada vez menos capacidad para aprobar reformas relevantes. Feijóo quiere situar esa debilidad parlamentaria en el centro del debate político cuando todavía queda más de un año para la fecha prevista de las próximas elecciones generales.
El PSOE rechazó este diagnóstico. El ministro Óscar López afirmó que el balance de Feijóo se resume en “fango y entrega a Vox” y defendió los datos de empleo, crecimiento económico, pensiones y energías renovables como ejemplos de los avances logrados por el Ejecutivo. Fuentes socialistas acusaron al líder popular de carecer de un proyecto propio para España.

Recreación editorial de como el PP confía en repetir mayorías parlamentarias con Vox y Junts para aumentar la presión sobre el Gobierno.
La corrupción se convierte en el principal argumento del PP
La segunda clave fue la ofensiva contra Sánchez por los procedimientos judiciales que afectan a antiguos cargos socialistas, personas vinculadas al PSOE y miembros del entorno político o familiar del presidente.
Feijóo elevó especialmente el tono al presentar a Sánchez como el “nexo político” de los distintos escándalos. También difundió un recuento elaborado por el PP sobre el número de investigaciones, personas implicadas y posibles delitos que la formación relaciona con el actual ciclo socialista.
Estas cifras y acusaciones forman parte del argumentario político del Partido Popular y no equivalen a una resolución judicial conjunta sobre el Gobierno. Cada procedimiento tiene protagonistas, hechos y fases procesales diferentes, por lo que las responsabilidades penales deberán determinarse individualmente en los tribunales.
Feijóo, sin embargo, pretende que la suma de todos esos casos genere una responsabilidad política directa para el presidente. Su promesa es acometer una “limpieza a fondo” de las instituciones si llega a La Moncloa.
Con esta estrategia, el PP tratará de que la corrupción ocupe durante los próximos meses el espacio que en anteriores etapas tuvo la amnistía como principal elemento de confrontación con el Gobierno.
Una “reconstrucción nacional” como proyecto electoral
Feijóo aseguró que no aspira únicamente a sustituir a Sánchez, sino a desarrollar una “reconstrucción nacional” desde el primer día de un eventual Gobierno del PP.
El dirigente popular mencionó como prioridades la recuperación de la estabilidad institucional, una nueva política energética, la reforma de la financiación autonómica y local, la respuesta frente a los riesgos naturales, la vivienda y la mejora de los servicios públicos.
También defendió que “trabajar vuelva a merecer la pena”, un mensaje con el que intenta conectar cuestiones como los impuestos, los salarios, el absentismo laboral y el acceso a las ayudas públicas.
No obstante, la comparecencia estuvo más centrada en el balance negativo del Gobierno que en la presentación detallada de medidas. El desarrollo concreto de ese proyecto deberá conocerse a través del programa electoral y de las iniciativas que el PP registre durante el próximo curso.
La construcción de una alternativa reconocible será uno de los principales retos de Feijóo. El líder popular necesita ampliar su ventaja electoral sin depender exclusivamente del desgaste del PSOE y, al mismo tiempo, evitar que Vox monopolice el discurso de oposición más contundente.
Feijóo normaliza los acuerdos con Vox y Junts
Una de las partes políticamente más relevantes de la comparecencia fue la defensa de las votaciones compartidas con Vox y Junts en el Congreso.
Feijóo afirmó que espera seguir coincidiendo con ambas formaciones cuando sus votos sirvan para derrotar iniciativas del Gobierno. Según su interpretación, estas mayorías alternativas demuestran que Sánchez ha perdido el control efectivo de la Cámara.
El líder del PP también definió su relación con Santiago Abascal como correcta, fluida y cordial. Aunque evitó comprometerse con una futura coalición nacional, no cerró la puerta a acuerdos posteriores a unas elecciones.
Asimismo, respaldó los pactos autonómicos alcanzados con Vox y defendió el concepto de “prioridad nacional” incorporado a los presupuestos valencianos. Feijóo explicó que se trata de ordenar determinadas ayudas según criterios como el arraigo o el tiempo de empadronamiento, mientras que la oposición considera que estas condiciones pueden introducir discriminaciones.
La relación con Junts es diferente. El PP rechaza el proyecto independentista y la ley de amnistía, pero acepta coincidir con la formación catalana en votaciones destinadas a frenar al Ejecutivo. Esa convergencia puntual puede aumentar la presión parlamentaria sobre Sánchez, aunque no representa una alianza política estable.

Recreación editorial de la reunión de pp, vox y junts prometiendo reformas institucionales, económicas y sociales si el Partido Popular llega a La Moncloa.
Nacionalidad, inmigración y el debate sobre la Ley de Nietos
Feijóo aprovechó su intervención para anunciar que el PP estudia una reforma del Código Civil relacionada con la concesión de la nacionalidad española.
El líder popular cuestionó la aplicación de la conocida como Ley de Nietos y afirmó que su partido buscará un “punto de equilibrio” que proteja el derecho de los descendientes de españoles exiliados, pero evite posibles concesiones irregulares.
La formación pretende convertir la nacionalidad, la inmigración y el acceso a determinadas prestaciones públicas en uno de los nuevos campos de confrontación política. Esta posición acerca parcialmente al PP a algunas reivindicaciones de Vox, aunque Feijóo intenta presentarla como una propuesta propia basada en el orden administrativo, el arraigo y la comparación con otros países europeos.
Durante la comparecencia, Feijóo también fue preguntado por la situación del alcalde popular de Móstoles, Manuel Bautista, investigado judicialmente tras una denuncia por presunto acoso sexual y laboral. El líder del PP señaló que existe un expediente informativo y remitió la resolución del caso a los tribunales.

