El enfrentamiento entre Taylor Swift y Donald Trump suma un nuevo capítulo. Varias canciones de la estrella estadounidense han desaparecido de vídeos publicados por la campaña del presidente y por cuentas vinculadas a la Casa Blanca después de que su música fuera utilizada en contenidos políticos y mensajes que incluso se burlaban de la propia cantante. Por ahora, ni Swift ni la Casa Blanca han explicado públicamente quién solicitó la retirada del audio.
Taylor Swift y Donald Trump vuelven a cruzarse en TikTok
La relación entre Taylor Swift y Donald Trump vuelve a situarse en el centro de la conversación política y musical estadounidense. Esta vez, el conflicto no parte de una declaración pública de la cantante, sino de algo mucho más silencioso: varias publicaciones de TikTok utilizadas por el equipo de Trump han perdido las canciones de Swift que servían como banda sonora.
Reuters confirmó el 9 de agosto que diversas canciones de la artista habían sido retiradas de vídeos publicados por la campaña de Trump y la Casa Blanca. El medio precisó, sin embargo, que ni un representante de Swift ni la Administración estadounidense habían respondido en ese momento a las solicitudes para explicar lo sucedido.
Este detalle resulta fundamental. Aunque el episodio se está presentando en algunos espacios como una respuesta directa de Swift al presidente, no existe por ahora confirmación pública de que la cantante haya solicitado personalmente la retirada de los temas. Lo comprobable es que varias publicaciones que anteriormente contenían su música han quedado sin ese audio.
‘August’, la canción que desató el nuevo episodio
Uno de los casos más llamativos comenzó con un vídeo publicado el 3 de agosto en TikTok. En las imágenes aparecían Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, contemplando fuegos artificiales mientras sonaba August, una de las canciones más conocidas del álbum Folklore de Taylor Swift.
La publicación acompañaba las imágenes con un mensaje irónico dirigido a la cantante, sugiriendo que estaría especialmente contenta de que el equipo de Trump hubiera utilizado su canción. Días después, el audio desapareció y el vídeo quedó silenciado.
El equipo del presidente publicó posteriormente otro contenido relacionado directamente con Swift. Esta vez utilizó el título de su álbum Red, publicado originalmente en 2012, para bromear con el color tradicionalmente asociado al Partido Republicano y adaptar referencias a diferentes canciones de la artista al discurso político de Trump. Esa publicación también terminó sin sonido.
No se trata además de un caso aislado. Reuters señala que la Administración Trump y sus equipos políticos han utilizado canciones de Swift en diferentes momentos durante los últimos meses.
La Casa Blanca ya había utilizado otras canciones de Swift
El uso de la obra de Taylor Swift por parte del entorno de Trump se remonta al menos a varios meses atrás.
En junio de 2026, la campaña utilizó una canción vinculada a Toy Story 5, I Knew It, I Knew You, en un vídeo que mostraba al presidente interactuando con niños en la Casa Blanca, asistiendo a un evento de UFC y participando en un mitin.
Dos meses antes, en abril, una publicación oficial de la Casa Blanca utilizó High Infidelity en un vídeo sobre la visita de la tripulación de Artemis II al presidente.
El precedente más llamativo se produjo en noviembre de 2025, cuando la Casa Blanca incorporó The Fate of Ophelia, perteneciente al álbum The Life of a Showgirl, a un vídeo con imágenes patrióticas, monumentos estadounidenses y diferentes fotografías de Trump.
La utilización reiterada de su catálogo resulta especialmente significativa por la relación política entre ambos.

Recreación editorial de varias publicaciones que anteriormente utilizaban canciones de Taylor Swift aparecen ahora sin el audio de la artista.
De las críticas políticas al enfrentamiento personal
Taylor Swift no siempre tuvo un perfil político público tan marcado, pero durante los últimos años ha expresado abiertamente posiciones contrarias a Trump.
Durante la campaña presidencial de 2020 criticó al entonces presidente y posteriormente respaldó a Joe Biden. En las elecciones de 2024 volvió a entrar directamente en el debate político al apoyar a la entonces vicepresidenta demócrata Kamala Harris, rival de Trump.
La respuesta de Trump fue especialmente contundente. Después del respaldo de Swift a Harris, publicó en redes sociales un mensaje declarando que odiaba a la cantante. Reuters recuerda además que posteriormente volvió a atacarla públicamente cuestionando su popularidad.
El enfrentamiento había alcanzado otro nivel durante la campaña de 2024, cuando Trump compartió en Truth Social imágenes generadas mediante inteligencia artificial que simulaban un supuesto respaldo de Taylor Swift a su candidatura. El apoyo era falso.
Associated Press documentó entonces que una de las imágenes mostraba una representación artificial de Swift caracterizada al estilo del Tío Sam y acompañada por un mensaje que pedía votar a Trump. El candidato republicano reaccionó como si aceptara aquel supuesto apoyo, pese a que la cantante nunca lo había ofrecido.
Ese episodio adquirió todavía mayor relevancia cuando, semanas después, Swift terminó respaldando públicamente a Harris.
Trump también utiliza música de otros artistas críticos
La controversia no afecta únicamente a Taylor Swift.
Reuters señala que decenas de artistas, entre ellos Sabrina Carpenter y Ariana Grande, han pedido a la Administración Trump que deje de utilizar su música.
The Guardian añade a esa lista nombres como Katy Perry, Olivia Rodrigo y Kenny Loggins. Varios de estos artistas han protestado públicamente cuando sus canciones han aparecido asociadas a contenidos sobre políticas migratorias u otras actuaciones de la Administración con las que no querían ser identificados.
El equipo de comunicación de Trump ha convertido las redes sociales en una parte central de su estrategia política. Reuters señala que sus cuentas han utilizado grandes éxitos musicales para acompañar contenidos sobre inmigración, operaciones militares estadounidenses y otras actuaciones de la Administración.
En el caso de Swift, la estrategia resulta especialmente llamativa porque el propio Trump ha atacado públicamente a la artista y conoce su oposición política.
¿Ha sido Taylor Swift quien ha retirado las canciones?
Esta es probablemente la pregunta más importante de toda la polémica y, por el momento, no puede responderse afirmativamente.
Reuters confirma la desaparición de diferentes canciones, pero también especifica que un representante de Taylor Swift no respondió a sus solicitudes de comentarios. La Casa Blanca tampoco ofreció inicialmente una explicación sobre las retiradas.
The Guardian coincide: varias publicaciones están ahora silenciadas, pero Swift no ha hecho declaraciones públicas sobre este último episodio.
Por tanto, resulta prematuro describir lo ocurrido como una victoria judicial de Taylor Swift sobre Donald Trump o asegurar que la cantante emprendió personalmente acciones legales contra la Administración.
Lo periodísticamente comprobable es que canciones que estaban disponibles en esos contenidos han dejado de estarlo, precisamente después de una serie de publicaciones que utilizaron la música y las referencias culturales de Swift para elaborar mensajes políticos y provocaciones dirigidas hacia ella.

Recreación editorial de Taylor Swift ha adquirido durante los últimos años una notable influencia en el debate cultural y político estadounidense.
Una disputa con un enorme impacto mediático
La combinación de Taylor Swift y Donald Trump reúne dos universos con una capacidad extraordinaria para dominar la conversación pública estadounidense: la cultura popular y la política.
Swift continúa siendo una de las figuras más influyentes de la industria musical internacional. The Guardian recuerda que su Eras Tour generó aproximadamente 2.200 millones de dólares en ingresos globales según Pollstar, convirtiéndose en la gira de mayor recaudación de la historia.
Su enorme comunidad de seguidores convierte cualquier movimiento relacionado con la artista en un acontecimiento de alcance mundial. Esa dimensión explica también por qué su posicionamiento político ha sido objeto de tanta atención desde las elecciones estadounidenses de 2020 y 2024.
Para Trump, las referencias a Swift garantizan además una enorme repercusión en redes sociales. Ya durante la campaña de 2024, estrategas republicanos reconocían a Associated Press que hablar de una personalidad como Swift era una forma eficaz de recuperar atención mediática en momentos en los que otros asuntos dominaban el ciclo informativo.

